La CGT marchó con fuerza a Plaza de Mayo en el Día del Trabajador, bajo el lema ‘El trabajo es con derechos o es esclavo’. Miles de trabajadores y trabajadoras se unieron a la movilización en un claro mensaje de rechazo a las políticas del Gobierno y en defensa de los derechos laborales.
El Triunvirato de la CGT, formado por Hugo Yasky, Carlos Acuña y Pablo Moyano, encabezó la marcha y habló en representación de los trabajadores. Les acompañaron muchos otros dirigentes sindicales y políticos de diferentes partidos y fuerzas sociales.
Entre los actos de la movilización se destacó un homenaje al Papa Francisco, quien ha sido un referente para muchos de los que luchan por la justicia y la igualdad. El cura villero ‘Toto’ De Vedia ofició una misa en honor a la figura del Papa, quien ha sido un defensor de los derechos de los trabajadores y de los pobres.
No obstante, la cúpula de la Iglesia Católica decidió no asistir a la movilización, lo que generó cierta decepción entre los que esperaban su presencia. Sin embargo, la presencia de miles de trabajadores y trabajadoras en Plaza de Mayo fue un claro signo de fortaleza y determinación.
La CGT también aprovechó la oportunidad para hacer reclamos al Gobierno sobre varias cuestiones clave, como la situación laboral, la seguridad social y la política económica. Los dirigentes sindicales exigieron que se cumplan los derechos laborales y que se haga justicia para con los trabajadores que han sido víctimas de la explotación y la injusticia.
En resumen, la marcha de la CGT en Plaza de Mayo fue un claro signo de resistencia y lucha por los derechos laborales y sociales. La presencia de miles de trabajadores y trabajadoras en la movilización fue un claro mensaje de rechazo a las políticas del Gobierno y en defensa de la justicia y la igualdad.