En el mundo del fútbol, donde la pasión y el sacrificio son tan importantes, saber cómo decir adiós a un ídolo es un tema delicado que ha generado miles de discusiones en los medios y en las calles.
¿Cómo se despide a alguien que tras haber cruzado océanos dedicó casi toda su vida a los demás? A los dolores de los demás. A las ausencias de los otros. A vivir y contemplar la angustia de las otras.
Quizá, la respuesta es simple: con cariño y respeto. Pero, ¿cómo se puede expresar ese cariño y respeto de manera efectiva?
La respuesta depende de cada persona y cada situación, pero hay algunas formas que se han vuelto tradicionales en el mundo del fútbol.
Por ejemplo, la salva de besos enviados con la mano es una forma clásica de despedir a un ídolo, pero también puede resultar un poco cursi. La lluvia de pétalos, por otro lado, es una forma más elaborada y poética de despedir a alguien que ha dedicado su vida a los demás.
Y luego está el desfile de pañuelos rindiendo honores, que es una forma de mostrar respeto y agradecimiento a alguien que ha hecho tanto por el equipo y por la comunidad.
Por último, hay quienes optan por el pueril y estéril “no murió”, que es una forma de negar la muerte y la separación, pero que puede resultar un poco insensible frente a la emoción del momento.