El líder de Camioneros, Pablo Moyano, se unió a la campaña del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, en La Plata, en un gesto que se interpreta como un fuerte respaldo a su candidatura para las próximas elecciones.
Con una delegación de 35 sindicalistas del transporte, Moyano se reunió con Kicillof en la Casa de Gobierno bonaerense, donde cuestionó la estrategia de la Confederación General del Trabajo (CGT) y reclamó un debate interno en el peronismo para definir un candidato de cara a 2027.
En un tono firme, Moyano advirtió que si el peronismo no se organiza y se une detrás de un candidato sólido, los opositores aprovecharán la situación y tomarán medidas en la calle para desestabilizar el gobierno.
La reunión de Moyano con Kicillof se produjo en un momento de alta tensión política en la provincia de Buenos Aires, donde la oposición se está movilizando para oponerse a la política del gobierno provincial.
El líder de Camioneros también llamó a los demás dirigentes del peronismo a unirse detrás de Kicillof y a no permitir que la oposición se apodere del movimiento.
La decisión de Moyano de respaldar a Kicillof ha generado reacciones mixtas entre los dirigentes peronistas, algunos de los cuales ven en esta acción un intento de imponer la voluntad de los intereses de los sindicatos sobre el resto del movimiento.
En un comunicado, la CGT calificó la decisión de Moyano como un «acto de soberbia» y una «deslealtad» hacia la central sindical.
La reunión de Moyano con Kicillof también ha generado preocupación entre los sectores opositores, que ven en esta alianza un intento de consolidar el poder del gobierno provincial.