La Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos Centrales de Trabajadores Argentinos (CTA) han dado un paso importante en su plan de lucha contra el gobierno. Después de una serie de reuniones y discusiones, las conducciones de estas centrales han acordado una serie de medidas de protesta que se llevarán a cabo durante las próximas semanas.
La primera de estas medidas es la marcha de San Cayetano, que se llevará a cabo el 7 de agosto. Esta jornada será una muestra de fuerza y unidad entre los trabajadores y las trabajadoras de todo el país, quienes se unirán para exigir mejoras en sus condiciones laborales y una mayor inversión en la educación y la salud pública.
Además de la marcha del 7 de agosto, las centrales obreras han acordado un acompañamiento a los jubilados el 22 de julio. Esto se suma a la serie de medidas de protesta que se llevarán a cabo en los próximos días, incluyendo una jornada de protesta cuando se reúna el Consejo del Salario.
Para la dirigente de la CTA, Margarita Merlo, la marcha de San Cayetano es solo el comienzo de una serie de acciones que buscarán presionar al gobierno para que cumpla con sus compromisos y mejore las condiciones de vida de los trabajadores y las trabajadoras. ‘No podemos seguir siendo testigos de la miseria y la pobreza que estamos sufriendo’, dijo Merlo en una entrevista.
La CGT y las dos CTA han estado trabajando juntas durante meses para diseñar un plan de lucha que sea efectivo y que tenga un impacto real en la sociedad argentina. ‘Queremos que la gente se sienta representada y que se sienta que su voz es escuchada’, dijo el secretario general de la CGT, Guillermo Caselli.
La marcha de San Cayetano será una oportunidad para que los trabajadores y las trabajadoras de todo el país se unan y exijan mejoras en sus condiciones laborales. ‘Queremos que se sepa que no estamos solos’, dijo una trabajadora de la construcción en una entrevista.
La situación económica en Argentina es cada vez más complicada, y los trabajadores y las trabajadoras están sufriendo las consecuencias. ‘No podemos seguir viviendo en la incertidumbre’, dijo una madre de familia en una entrevista.
La marcha de San Cayetano es solo el comienzo de una serie de acciones que buscarán presionar al gobierno para que cumpla con sus compromisos y mejore las condiciones de vida de los trabajadores y las trabajadoras. ‘Queremos que la gente se sienta que hay esperanza’, dijo Merlo en una entrevista.
La CGT y las dos CTA han estado trabajando juntas durante meses para diseñar un plan de lucha que sea efectivo y que tenga un impacto real en la sociedad argentina. ‘Queremos que la gente se sienta representada y que se sienta que su voz es escuchada’, dijo Caselli en una entrevista.