En un intento por combatir la evasión impositiva y mejorar la recaudación, el Gobierno argentino está preparando una mayor fiscalización en el sector del comercio. Mientras tanto, los supermercados denuncian estar ‘en rojo’ debido a la caída del consumo y la competencia desleal de la informalidad.
La crisis del comercio en Argentina ha sido un tema recurrente en los últimos años. La caída del consumo ha golpeado duramente a los supermercados, que han visto reducirse sus ventas y aumentar sus costos. Sin embargo, la competencia desleal de la informalidad ha empeorado la situación, ya que muchos comerciantes informales ofrecen productos a precios más bajos que los supermercados, lo que les ha hecho perder incluso más ventas.
Los supermercados han intentado resistir a esta competencia desleal con diferentes estrategias. Algunos han reducido precios, mientras que otros han aumentado la calidad de sus productos. Sin embargo, la situación sigue siendo difícil. ‘Estamos en rojo’, dice un gerente de un supermercado de la ciudad de Buenos Aires. ‘La gente no tiene dinero para gastar en tiendas como la nuestra, y los comerciantes informales son más baratos y más accesibles’
El Gobierno argentino entiende que la situación del comercio es crítica y busca encontrar soluciones para mejorar la recaudación y combatir la evasión impositiva. La fiscalización de la informalidad es un paso importante en esta dirección. ‘Necesitamos asegurarnos de que todos los comerciantes estén cumpliendo con la ley’, dice un funcionario del Ministerio de Economía. ‘La evasión impositiva es un problema grave que afecta a la economía en su conjunto’