La llegada del ex Presidente Eduardo Duhalde a la provincia de Buenos Aires se convirtió en un tema de debate en el ámbito político y empresarial de la región.
El ex mandatario se reunió con dirigentes políticos y empresarios para discutir el desarrollo productivo en la provincia, pero su discurso moderado no evitó la polémica y la pregunta que todos se hacían era: ¿cuál es el objetivo del ex Presidente?
La crisis del 2002 se hizo presente en su discurso, donde recordó los momentos más difíciles de la historia reciente del país y destacó la importancia del desarrollo productivo para superarlas.
Por otro lado, su omisión al mencionar a Javier Milei, el candidato presidencial de la coalición Libertad Avanza, generó especulaciones sobre cuál es su posición en la corrida por la presidencia.
En un contexto en el que más de 25.000 pequeñas y medianas empresas (pymes) han cerrado sus puertas en la provincia de Buenos Aires, Duhalde habló de la importancia de apoyar a los sectores productivos y de generar empleo.
La pregunta que todos se hacían es si los discursos moderados de gestión, como el de Duhalde, siguen siendo efectivos en un contexto de polarización y violencia verbal.
La respuesta a esta pregunta depende de quién se le pregunte, pero lo que es seguro es que el regreso del ex Presidente a la escena política provincial ha generado un gran impacto y ha abierto una nueva etapa en la política de la región.
La cuestión es qué pasará a continuación y cómo se desarrollará la carrera política en la provincia de Buenos Aires, donde la polarización y la violencia verbal parecen ser la norma.