En el marco de la implementación de la política de desregulación del mercado, el gobierno provincial presentó un proyecto de ley que busca eliminar la ley del Libro, que regula la venta y distribución de libros en la provincia de Buenos Aires.
Según las fuentes oficiales, la medida busca fomentar la competencia y beneficiar a los consumidores, al permitir que las librerías puedan vender libros sin restricciones y que las grandes cadenas puedan competir de manera más justa con las pequeñas librerías.
En este sentido, el secretario de Economía, , aseguró que ‘la desregulación del mercado del libro es un paso clave para garantizar la libertad de la oferta y la demanda’. ‘Con esta medida, se busca que los consumidores puedan acceder a un mayor número de opciones y precios competitivos’, agregó.
Mientras tanto, el sector del libro se muestra contrario a la medida y afirma que la eliminación de la ley del Libro podría afectar la diversidad editorial y acelerar la concentración del mercado. ‘La ley del Libro es fundamental para garantizar la presencia de pequeñas librerías y editores en el mercado’, enfatizó la secretaria de Cultura, , quien también aseguró que ‘la desregulación podría llevar a la pérdida de la diversidad y la originalidad en la oferta editorial’.
La discusión se refiere a la posibilidad de que la desregulación pueda llevar a la concentración del mercado en manos de las grandes cadenas, lo que podría afectar a los pequeños editores y librerías. ‘La ley del Libro es un ejemplo de como se puede implementar una política de regulación que beneficie a todos’, enfatizó el secretario de Economía, .
Mientras tanto, la secretaria de Cultura, , aseguró que ‘se está comprometiendo con la comunidad de editores y librerías para garantizar que la desregulación no afecte la diversidad editorial y la presencia de pequeños actores en el mercado’.
La discusión alrededor de la ley del Libro es solo un ejemplo de las tensiones entre la desregulación y la protección de la diversidad y la originalidad en el mercado editorial. La comunidad de editores y librerías se muestra dividida sobre la medida y espera que el gobierno provincial se comprometa a garantizar que la desregulación no afecte negativamente a los pequeños actores del mercado.